El tren como medio de transporte seguro, cómodo y respetuoso con el medio ambiente (además de romántico) da una vuelta de tuerca en su oferta y lanza una ruta de más de 1.200 kilómetros que se inicia en Varsovia, la capital de Polonia, y atraviesa cinco países –República Checa, Austria, Eslovenia, y Hungría– hasta llegar a Rijeka, uno de los spots más demandados de la costa de Croacia.


La compañía ferroviaria polaca, PKP Intercity es la encargada de poner en marcha esta bucólica ruta que operará durante el verano, con una primera salida el 27 de junio de Varsovia y, una última, el 31 de agosto de Rijeka, cuatro conexiones semanales y paradas intermedias en destinos tan sugerentes como Opoczno y Katowice (Polonia), Viena, Budapest, Liubliana y Postojna (Eslovenia) y Opatija, en Croacia.


El trayecto –comienza a las 14:00 h y finaliza a las 9:00 h del día siguiente– y se realiza en vagones con aire acondicionado y sofás cama –incluido el equipamiento necesario para dormir– o compartimentos de segunda clase. Además, en parte del recorrido también se dispone del vagón restaurante Wars. ¿Lo mejor? Cada asiento –hay un máximo de 172– cuesta 200 zloty, es decir, 46,88 €.
La imagen que abre el texto es Varsovia | Filip Kwiatkowski. Go to Warsaw

